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Un documental sobre Paranacito y los vuelos de la muerte

La macabra práctica de la dictadura no solo se circunscribió al Río de la Plata o al mar. También al delta entrerriano. Un grupo de docentes acaba de ganar un concurso para hacer un documental sobre este tema. Están recorriendo el cementerio local, entrevistando a vecinos y dándole forma al proyecto.

Por Fermín Tristán

Un equipo de docentes ligados a las artes cinematográficas y audiovisuales se interesó en los vuelos de la muerte, como se define a la acción efectuada por la última dictadura cívico militar para deshacerse de los cuerpos de sus víctimas, en su mayoría arrojados desde aviones, en este caso no en el Río de la Plata o en el mar, sino en el delta entrerriano.

En diálogo con La Voz Isleña contaron sobre el proyecto y de sus ganas de mostrar a “la isla” en la pantalla grande: “Somos un equipo de trabajo de tres personas, estoy junto a Mario Martínez y Angeles Weisheim, los tres somos docentes y venimos trabajando en el rubro audiovisual desde hace tiempo”, dijo Santiago Fioroto para agregar que “el proyecto que hoy nos nuclea es un documental sobre los Vuelos de la Muerte en el Delta Entrerriano durante la última dictadura cívico militar. Seguimos datos que han sido publicados en libros y medios de comunicación y una causa que se inició recientemente. En esa causa se exhumaron tumbas en Paranacito por ejemplo”.

El grupo de docentes que ganó la beca para realizar el documental.

El proyecto fue premiado en dos oportunidades, primero por el Fondo Nacional de las Artes para investigar y guionar, y luego en el Festival Internacional de Cine de Entre Ríos, también con un premio que daba el FNA –Fondo Nacional de Artes– para continuar con el rodaje y desarrollar una carpeta de proyecto. “Esta contiene los aspectos narrativos, estéticos y financieros de nuestro proyecto y es con la que se busca financiamiento para poder realizarlo. Ambos premios son ayudas económicas para desarrollar tareas específicas dentro de un plan de trabajo”, señala Santiago.

Más adelante contó cómo surgió el interés en la temática. Recordó que advirtieron la situación “por medio de notas periodísticas». Sabíamos sobre los vuelos de la muerte por nuestro interés en la temática de Derechos Humanos en Argentina, hay libros desde los 90 y es de público conocimiento. La novedad para nosotros fue saber que muchos habían ocurrido en nuestra provincia, cuando es algo que habitualmente se asocia al Río de la Plata y al mar. Primero vimos algunas notas en medios periodísticos. Luego llegamos a la obra de un periodista, Fabián Magnotta, que nos echó un poco de luz. Al poco tiempo sucedieron las exhumaciones a cargo del equipo de antropología forense. Decidimos abordarlo como trabajo propio por nuestra inclinación ideológica y  porque nos pareció novedoso y un gran aporte a la memoria, a nuestra memoria más bien”.

«Seguimos datos que han sido publicados en libros y medios de comunicación y una causa que se inició recientemente»

Consultado sobre el estadio del proyecto y si tienen plazos pensados sobre cuándo se podría ver, destacó que “nos encontramos en etapa de investigación y guionado. Estamos hablando con quienes saben del tema, tomando contacto con la causa y con lo que ya existe publicado, incluso conociendo la gente de Paranacito que nos ha ayudado mucho. Pero la investigación en cine no es sólo sobre recabar datos, que es muy importante y lleva su tiempo, sino también sobre cómo queremos contar esta historia. En ese punto estamos trabajando el guión. El objetivo es lograr un guión e investigación sólidos que nos permitan abordar el rodaje con la mayor precisión posible”.

Teniendo eso en cuenta, “con los tiempos normales de rodaje, edición y sobre todo los tiempos que se toman los diversos organismos en juzgar un proyecto y otorgar el financiamiento es seguro que no podremos ver nada antes de 2023”.

Sobre la locación Fioroto remarcó: “No conocíamos Paranacito más que de pasada alguna vez. Ahora estamos visitándolo y encontrándonos con su gente. Sí teníamos presente mucha literatura sobre la zona, como la obra de Fray Mocho. Pensamos que hay muchísimo para hacer, incluso para el resto de los entrerrianos aparece como una región con cierto misterio. Viví toda la vida en esta provincia y no deja de ser sorprendente llegar a Paranacito y ver cómo convive con el río, para bien y supongo que para mal, pero también eso es algo a explorar. Al ser una región tan vasta y con tanta historia es difícil que no haya muchísimo por descubrir”. 

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